Lecturas sugeridas
Ortodoxia, heterodoxia e incompetencia
Víctor A. Beker
Los defensores de la actual gestión económica argumentan que estamos en presencia de un ensayo de heterodoxia económica, lo cual les permite calificar cualquier crítica a la misma como proveniente de la ortodoxia económica.
Haciendo hincapié en los resonantes fracasos de los dos programas económicos recientes de cuño ortodoxo el de Martínez de Hoz y el de la Convertibilidad propugnan una suerte de ¿vale todo en economía disfrazándolo de heteredoxia?
Así como creen que la Constitución Nacional es un chicle que puede estirarse a gusto, también creen que la teoría económica puede acomodarse al paladar del escriba de turno.
Veamos algunas de las innovaciones que se nos presentan como supuestamente heterodoxas y con las cuales Argentina estaría aportando al mundo un nuevo modelo económico.
Falsificación de estadísticas
Convencidos de que los procesos inflacionarios reconocen un fuerte componente de expectativas, se recomienda actuar sobre ellas ocultando las verdaderas cifras de la inflación. A través de la pasión militante debe convencerse a la sociedad que las cifras que brinda el INDEC son la real medida de la inflación y de este modo los agentes económicos ajustarán su comportamiento a dichas cifras. De este modo las expectativas convergerán con las tasas oficiales que se convertirán en profecía autocumplida.
Luego de aplicar la receta durante 6 años los resultados parecen estar bastante alejados de lo esperado (pero esto es una crítica de la ortodoxia interesada en hacer fracasar el modelo). Con tiempo la convergencia se producirá; si ello no ocurre será porque en algún momento la ortodoxia interrumpirá esta experiencia justo cuando estaba a punto de producir los resultados esperados.
Causas de la inflación. Se afirma que los aumentos de precios son generados por los sectores concentrados de la economía. Aquí se confunde la capacidad de fijar precios más elevados con la posibilidad de aumentarlos continuamente ad infinitum. Si gracias a su poder de mercado un monopolista puede incrementar hoy el precio de su producto, ¿por qué no lo hizo ayer?, ¿o el mes pasado?, ¿por qué en 2004 la inflación fue de tan solo 4,4%? ¿Había menor concentración entonces que tras 10 años de modelo? (Creo que sí pero nadie del oficialismo invocaría este argumento).
¿Hay más concentración en Argentina que en Brasil, Chile o incluso Estados Unidos, países que tienen tasas de inflación substancialmente inferiores?
Se sostiene que la emisión monetaria es necesaria para sostener el nivel de actividad y no influye sobre la inflación. Pero mientras la base monetaria crece al 35% anual el volumen de la actividad económica –según el propio INDEC– lo hace a apenas el 2,6%.
¿Adónde creen que va a ir ese 32% sobrante? ¿Los argentinos los guardarán viéndolos perder su valor día a día o correrán a desprenderse de ellos lo antes posible presionando sobre los precios? Esta no es una cuestión de ortodoxia o heterodoxia: es una cuestión de sentido común.
Es cierto que la Reserva Federal incrementó en 2,5 veces la base monetaria entre setiembre y diciembre de 2008 y no hubo ningún efecto sobre la inflación. En medio de la crisis financiera, ese dinero quedó en los tesoros de los bancos y de las empresas; nadie salió a gastarlo.
En la Argentina hoy el peso es una brasa caliente de la cual todos tratan de desprenderse cuanto antes. ¿Cuál es la diferencia entre una y otra situación? Como diría Bill Clinton: ¡Es la inflación, estúpido!
Es cierto que no necesariamente la inflación es de origen monetario. En 2002 tuvimos un aumento de precios del 25,9% anual, producto del cambio de precios relativos entre bienes transables y no transables que trajo aparejada la megadevaluación. Fue típicamente una inflación no monetaria.
¿Pero cuando la emisión es del orden del 35% y la actividad económica crece al 2,6%, qué duda cabe que el motor de la inflación está en el empapelamiento de la economía?
Se afirma que la emisión monetaria no debería ocasionar inflación porque todavía existe desocupación. Según esta visión simplista hasta que no se emplee el último desocupado el aumento de la oferta monetaria no debería impactar en precios.
Cabe recordar lo que opinaba Keynes (¿también será acusado de ortodoxo?) al respecto. En 1937, Keynes intervino en el debate en materia de políticas para enfrentar el desempleo en Gran Bretaña con cuatro artículos que publicó en The Times. En aquel entonces, la desocupación alcanzaba el 12,5 %; no obstante ello, Keynes escribía que ya se había alcanzado el punto en que no había mucha ventaja en aplicar nuevos estímulos y que sólo reformas estructurales permitirían bajar la subsistente desocupación. Nuevos incrementos en la demanda agregada, señalaba, se agotarían en incrementos de precios y no en aumentos del empleo. Remarco: era Keynes, no Friedman.
Es que se puede ser ortodoxo o heterodoxo, lo que no se puede (debe) en economía es ser incompetente. Se pueden dar distintos tipos de argumentos pero siempre que se respete la lógica y la evidencia empírica. Se puede discutir utilizando distintos tipos de datos para abonar una u otra teoría pero lo que no puede es truchar los datos.
En definitiva, estamos en presencia no de un experimento heterodoxo sino de un cóctel que mezcla mitad de populismo y mitad de incompetencia con alguna pizca de ortodoxia (el atraso cambiario). ¡Un cóctel lamentablemente explosivo!
publicado en El Cronista, 19/06/2013
Dejar un comentario
Recogemos los comentarios, críticos o favorables, que amplíen los conceptos y/o contribuyan a una discusión respetuosa. El CPA se reserva el derecho de no publicar aquellos que no satisfagan estas condiciones.
¿Por Qué?
Preguntas (y respuestas)
para pensar la Argentina
Todos los domingos de 14 a 15
por Radio Ciudad, AM 1110
Haciendo Pie
Dos horas de análisis sobre los
grandes desafíos de la Argentina
y el mundo.
Todos los domingos de 12 a 14
por Radio Ciudad, AM 1110
Contribuciones de los socios
Fracasar en nombre del cambio social: la izquierda en su laberinto
Jorge Sigal
La Nación, 29/9/2026
leer artículoCancelación
Rogelio Alaniz
La Nación, 28/9/2026
leer artículoDocumentos
Declaración del CPA – La ciencia y la tecnología deben ser una prioridad de gobierno
Buenos Aires 30 de septiembre de 2026
leer documento